viernes, 10 de junio de 2011

SEGUNDA PARTE "CUETAZO QUERÌAN LAS PERLAS...?





Esa noche la conversación giró en torno a la “salida anual” de la Celeste. (es decir la suscrita)
Consejos iban y venían.  Fue bien profundo el tema. Y sorprendente para algunas, por ejemplo Sandra (quedó muy joven viuda), no tenía idea qué era el punto G, Vanessa, la soltera, le explicó con lujo de detalles lo que era, y cómo se podía llegar a ese punto. Yo calladita me quedé porque había oído hablar de ello, y si era tan rico como decían, quiere decir que yo sólo conocía desde el punto A al F, porque entendí hasta ese minuto que llegar al G, es llegar al Goce máximo. Y parece que moriré sin conocerlo. En fin que no importa ya, porque ¡soy tan feliz espiritualmente!.
Mientras mis amigas hablaban,  pensaba, “como mañana el gordo va andar ganosito, le diré que quiero  llegar a la letra G, y cómo estaba con traguito, ¡uyy! vieran ustedes los cachirulos que me iba haciendo para el día siguiente.






Angie, mi amiga del alma en Chile (porque la otra vive en Europa), era la anfitriona ese viernes, y con la emoción de que su amiga querida sería feliz por un día, me regaló unas preciosas “pantaletas negras” para la ocasión. Colaless no, me advirtió en forma delicada y cariñosa, porque son muy “incómodos”. No quiso decirme que me vería mortal con un atuendo así, porque a estas alturas de la vida una tiene que usar ropa digna y acorde a la edad, peso, estatura y calidad de piel.
En fin…recogí todos los consejos para aplicarlos y sacarle el jugo a mi gordo. Y obviamente que la posición nueva que practicaré fue la que me enseñó Angie, porque al tener sexo con guatita incluida, ya cambia la postura típica.
Me retiré temprano para tener buena cara el día “D”, y al despedirnos no faltó la sin respeto que mencionó que “como hacía tiempito que….si se sentía un cuetazo fuerte en Santiago, era porque la Celeste había encontrado el punto G, en las tierras de Casablanca”.

No hay comentarios:

Publicar un comentario